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Diálogos sobre el Bienestar impulsa temas urgentes en la conversación social para entender retos y promover soluciones generadas por el expertís costarricense. DsB es liderado por FLACSO Costa Rica y la Fundación Konrad Adenauer Stiftung.

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La salud contra la pared: el peligro de la epidemia de la desinformación

Estudio español revela que 76 % de las noticias sobre salud provienen de publicaciones en redes sociales que no cuentan con una fuente confirmada y confiable. Algunas personas inescrupulosas que lucran con este hecho buscan posicionar “terapias alternas” sin fundamentos científicos, clínicos o médicos como bienes de consumo.

Por Diego Coto Ramírez


Ilustración: Sofía Arce


En 1710, el escritor satírico irlandés Jonathan Swift (1667-1745) escribió que “la falsedad vuela y la verdad viene cojeando tras ella”. Sin duda, 200 años después de que Swift falleciera, su enunciado está cargado con verdad cuando estamos viviendo, irónicamente, en la era de la desinformación, ya que el exceso de información puede ser hasta más peligroso que la simple ignorancia.


Las noticias falseadas -fake news- no son más que informaciones falsas que han sido diseñadas con el único objetivo de difundir una mentira deliberada para obtener un fin, el cual puede ser político, financiero, o tener presencia en la esfera pública, entre otros. Muchos autores aseguran que las noticias falseadas tuvieron un repunte en las elecciones presidenciales de Estados Unidos en el 2016.


De acuerdo con la nota Mayoría de ‘noticias falsas’ surgió con elecciones y reforma fiscal, durante el 2018, del periódico La Nación publicada en el 2019, durante el año anterior las dos temáticas costarricenses que más tuvo que desmentir la iniciativa #NoComaCuento fueron sobre las elecciones últimas y la reforma fiscal.


Según esta noticia, los meses en que más desmintieron noticias falseadas en el 2018, fueron en abril con el 16 % y en setiembre con el 14 %, que coincide con la segunda vuelta electoral y con la huelga contra la reforma fiscal, respectivamente.


Pero las noticias falseadas no son únicamente utilizadas para la política; hoy son una amenaza a la salud pública. Es una epidemia tan peligrosa como el riesgo de contraer una enfermedad sin cura que puede sacar nuestros más grandes temores. La información viaja sin control y es asumida por la población como verdadera. El mundo se está enfrentando a esta epidemia de la desinformación impulsada por asociaciones, empresas, charlatanes, etc. Es un asunto de vida o muerte.


Una prueba fehaciente es el estudio realizado por el exmédico británico Andrew Wakefield que relacionaba la vacuna triple vírica de sarampión con el autismo, el cual fue refutado y desmentido hace más de una década; sin embargo, hoy muchos padres y madres siguen oponiéndose a que sus hijos sean vacunados.


En el 2018, la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó que más de 82 mil personas se contagiaron de sarampión en 53 países. Solo en Europa el virus mató a 72 niños y adultos, mientras que en Estados Unidos murieron 41 y en Brasil fallecieron cinco personas.

En el 2019, de acuerdo con la iniciativa #NoComaCuento, en su nota Mitos sobre vacunas contra sarampión y papiloma humano se reproducen en las redes sociales, páginas de Facebook como Despierta Costa Rica realizaron publicaciones antivacunas y compartieron estudios realizados por sitios web que se oponen a las vacunas.


Sin embargo, muchas personas ponen en riesgo a diario su vida cuando abandonan una cita médica y dan crédito a falsas noticias de salud que incluyen historias basadas en inverosímiles investigaciones, testimonios sorprendentes de pacientes, dichos de curanderos y supuestos ‘terapeutas alternativos’ que aseguran haber encontrado tratamientos milagrosos para enfermedades crónicas como el cáncer, una de las principales causas de enfermedad y muerte en el mundo.


Adicionalmente, sin verificación, algunas personas comparten por las redes sociales dietas mágicas para bajar de peso o informaciones como que “comer tomates puede reducir el riesgo de cáncer de próstata”; “beber leche podría disminuir la esperanza de vida”; “dormir del lado izquierdo disminuye el riesgo cardiovascular”; “el brócoli tiene componentes que curan el cáncer”; o “tomar el té muy caliente dispara el riesgo de cáncer de esófago”. Se debe tener mucho cuidado con estas noticias.


Si bien es cierto el mundo carece de estudios sobre el impacto de las noticias falseadas en salud, ha habido investigaciones como el “Primer Estudio sobre Mentiras en Salud” que realizaron en conjunto las iniciativas Doctoralia con #SaludSinMentiras, conocida en España como #SaludSinBulos, publicado en el 2019.




El Primer Estudio sobre Mentiras en Salud tuvo como objetivo determinar hasta qué punto las noticias falsas sobre temas de salud están teniendo un impacto en la salud de los ciudadanos y qué soluciones se pueden aplicar para contribuir a frenarlas y erradicarlas. Para alcanzar este objetivo se diseñó una encuesta online que fue distribuida durante el mes de noviembre de 2018 entre profesionales de la salud de distintas especialidades de México.


De acuerdo con este estudio, 4 de cada 5 profesionales de la salud atendieron a pacientes que llegaron a consulta preocupados por una información que leyeron en Internet y que al final resultó ser una noticia falseada. El tema de las búsquedas en Internet es uno de los que más preocupa a los especialistas, ya que el 84 % de los pacientes acostumbran a buscar en internet información sobre salud, síntomas o soluciones, lo que suscita que lleguen a la consulta médica con ideas preconcebidas.


La investigación señala que, en cuanto a los temas más tratados, las pseudoterapias (homeopatía, terapias alternativas, etc.) corresponden a la mayoría de noticias falsas sobre salud según los encuestados, seguidas de temas como la alimentación y el cáncer. Los canales de comunicación inmediatos y de cercanía como las redes sociales, Internet, y las aplicaciones de mensajería instantánea como WhatsApp, además del círculo cercano, son los principales canales a través de los cuales las mentiras sobre salud llegan a los pacientes.


Es tanta la cantidad de información que se maneja a través de la red, que termina yéndose de las manos hasta puntos insospechados, al punto que termina siendo peligroso. Las noticias falseadas sobre salud pueden matar.


Golpe de timón


En Iberoamérica existen dos iniciativas como #Saludsinbolos y Salud con lupa, las cuales son redes de colaboradores de diferentes profesiones que tienen como objetivo difundir informaciones de salud que promueven la promoción de salud, la prevención de las enfermedades, con información fidedigna, científicamente sustentada y completamente al margen de intereses comerciales u otros; pero al mismo tiempo, combaten contra todas aquellas noticias falseadas que son publicadas por el internet y las redes sociales.


En el caso de Costa Rica, las iniciativas #NoComaCuento del periódico La Nación y Doble Check de la Universidad de Costa Rica se han avocado a desmentir las noticias o afirmaciones falsas, engañosas o verdades medias que se difunden en el país.


Para saber si una noticia que lee en internet o le comparten en redes sociales es falseada, siga estos simples pasos:

1. Investigue el sitio web, el objetivo y el contacto.


2. Lea más allá del titular, pinche esa información y si lo lleva a una página no oficial o a otro titular, es falsa.


3. Verifique el autor. Incluso aunque aparezca un nombre y apellido, investigue quién es esa persona, si tendrá más noticias publicadas en ese medio o si podrá acceder a su perfil en redes sociales. Busque su biografía y entérese de quién es.


4. Desconfíe de los titulares. A menudo las noticias falsas tienen titulares llamativos o altisonantes, muchas veces escritos en mayúsculas o con signos de exclamación.


5. Investigue la fuente de la noticia. Antes de compartir o difundir, asegúrese de que la historia provenga de una fuente auténtica, que cuente con una buena reputación por su veracidad. Algunas redes sociales como Facebook o Google han habilitado el botón de «Fact Checking» para que los usuarios verifiquen la información.


6. Preste atención al formato. Muchos sitios de noticias falsas tienen faltas de ortografía o un diseño extraño. Si detecte cualquiera de estos indicios, desconfíe de la información.


7. Ojo a las fotos. En ocasiones, la foto puede ser auténtica, pero sacada de contexto, así que realice una búsqueda de la imagen para verificar su procedencia.


8. Revise las fechas. Una forma sencilla de detectar una noticia falseada es que la información sea antigua y se saque en el presente como si fuese actual.


9. Verifique los hechos. Verifique las fuentes del autor para confirmar que son exactas. Si no se aportan pruebas en la información o se confía en expertos cuya identidad no se menciona, es posible que la noticia sea falsa.


10. Consulte otras noticias. Si ninguna otra fuente de noticias informa de la misma historia, es posible que sea falsa.


11. Sea crítico. Mantenga una actitud crítica cuando lea una historia y comparta solo las noticias que piense que son creíbles y responden a los principios de veracidad y objetividad.