• Facebook - círculo blanco
  • Instagram - Círculo Blanco
  • YouTube - círculo blanco

Suscríbase a Nuestro Boletín

Diálogos sobre el Bienestar impulsa temas urgentes en la conversación social para entender retos y promover soluciones generadas por el expertís costarricense. DsB es liderado por FLACSO Costa Rica y la Fundación Konrad Adenauer Stiftung.

© 2020 Diálogos sobre el Bienestar. Derechos Reservados.

Viralización de noticias falsas golpea la democracia costarricense

19% de las personas entrevistadas en encuesta del CIEP acepta que ha compartido noticias falsas a pesar de no tener certeza de su veracidad.

Por Monserrat Cordero


Ilustración: Sofía Arce


Las noticias falsas caldearon los ánimos durante las elecciones políticas del 2018, la aprobación de la reforma fiscal y la votación del proyecto antihuelgas durante este año; además provocaron la ola xenofóbica en el parque La Merced e incluso terminaron con la renuncia del exministro de Educación, Édgar Mora, a raíz de desinformación sobre baños neutros, pruebas FARO, entre otros.


Las noticias falsas, conocidas también como “fake news”, parecen ser plato de todos los días en muchos países, convirtiéndose así en amenazas para la democracia. ¿Y como no? Pues vivimos en un mundo donde la educación necesita serias mejoras y el 51,2% de la población, según la Unión Internacional de Telecomunicaciones (2018), posee acceso a Internet, lo que implica también una cercanía con redes sociales como Whatsapp, Facebook, Twitter, Instagram, entre otros.


La democracia costarricense no escapa de esta realidad. De acuerdo con un estudio del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP), publicado en agosto pasado, un tercio de la población costarricense no sabe cómo detectar si una noticia es falsa o no; además, 1 de cada 5 personas en este país, reconoce que alguna vez ha compartido una noticia a pesar de que esta le parecía mentira.


La encuesta reveló que solo un 36% de la población considera que tiene capacidad para reconocer noticias falsas; un 33% afirma ser “algo capaz” y un 30% señala que tiene poca o ninguna capacidad para distinguir fake news. A esto se suma que 19% de los encuestados acepta que ha compartido noticias falsas a pesar de no tener certeza de su veracidad.


Para la ministra de Comunicación, Nancy Marín, la desinformación y las noticias falsas han existido desde tiempos atrás; simplemente, ahora existen más herramientas que hacen que estas noticias falsas se viralicen más rápidamente.


“Las democracias están siendo puestas a prueba por este fenómeno donde la información se mueve muy rápidamente y a la hora de salir al paso con información veraz, esta información no necesariamente se mueve tan velozmente”, destacó Marín.


Según la ministra, existen temas específicos como la xenofobia y la "ideología de género" que tienen un gran potencial para mover la desinformación


“Existió el episodio xenófobo que tuvimos en el Parque La Merced y que fue básicamente promovido por un mensaje de odio a través de redes sociales. Creo que es un riesgo muy grande, que los mensajes de odio que incluyen discriminación hacia algún grupo se muevan por esas redes de manera irresponsable y a través de desinformación y noticias falsas”, mencionó.


“El tema de baños neutros y toda la temática que tiene que ver con género se presta para esas cosas. La mal llamada ideología de género es un tema que movió mucha desinformación y noticias falsas en esa coyuntura”, agregó.


La ministra destacó también que de cara a las próximas elecciones, el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) ha tenido conversaciones con Facebook y otras plataformas como Twitter para tomar acciones en el marco del proceso electoral que tendrá lugar en el 2020.


De esta manera, en alianza con Facebook realizarán una campaña de alfabetización digital, la cual consiste en 26 capacitaciones en todo el país a 1.000 personas.


“Las capacitaciones están dirigidas en principio a usuarios que ya tenía previsto el IFED, estoy hablando de jóvenes líderes de partidos políticos, mujeres líderes políticos. A ellos se suman funcionarios del TSE. Hay otros tipos de funcionarios públicos que nos la están pidiendo; por ejemplo, funcionarios municipales y del Ministerio de Seguridad Pública. Además varios de los talleres serán abiertos al público”, aseguró el asesor político del TSE, Gustavo Román.


Román agregó también que los únicos países donde se ha implementado el proceso de alfabetización digital son Argentina y Costa Rica. “En Argentina se hizo con 5.000 personas y estamos hablando de un país de 45 millones de habitantes. Lo estamos concibiendo como un plan piloto y aún así es más ambicioso que la única otra experiencia que hay”.


El asesor aseguró que estas capacitaciones “sin duda” tendrán un impacto en la población de cara a las elecciones. Además, el TSE aplicará cuestionarios a los asistentes al iniciar y terminar los talleres con el propósito de evaluar las destrezas adquiridas.


Asimismo, en compañía de Twitter harán tres capacitaciones: una para funcionarios, otra para community manager de partidos políticos y otra para medios de comunicación con el fin de mostrar las mejores prácticas para utilizar esta red social.


La idea de esta campaña es combatir la desinformación a través de información y pensamiento crítico y no con medidas punitivas.


Campaña electoral 2018


Durante la campaña electoral del 2018, las redes sociales desbordaron en noticias falsas. Día tras día, los costarricenses eran bombardeados con desinformación a través de redes sociales. El detonante en esta ocasión fue la opinión consultiva sobre matrimonio igualitario que emitió la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) en enero del 2018.


En medio de esta coyuntura electoral nació la sección No Coma Cuento de La Nación, un proyecto que se encarga de desmentir noticias falsas que circulan en redes sociales.


“Empezamos con temas muy tradicionales como suplantación de identidades y de medios.

Luego vino el tema de la opinión consultiva de la Corte y ahí es donde el país se parte completamente y viene la explosión de noticias falsas. Ahí se da una sistematización de las noticias falsas. Claramente nos desborda. ¿Por qué? Básicamente porque nos polarizamos. Lo que nos dice todo lo que se ha estudiado sobre este fenómeno en el mundo es que la gente que está más polarizada sobre cualquier tema tiene más posibilidades de compartir desinformación”, señaló el editor de No Coma Cuento, Gustavo Arias.


“Se hablaba sobre guías de afectividad, y entonces había desinformación sobre las guías de afectividad. Se hablaba sobre matrimonio igualitario, había desinformación sobre matrimonio igualitario. Así nos fuimos hasta casi el cierre de la segunda ronda y luego vino información referente al fraude”, agregó.


De acuerdo con el periodista, entre los objetivos de esta iniciativa se encuentra colocar el tema de la desinformación en agenda, demostrar que es un problema real para la democracia y la convivencia social, y aportar no solo con los desmentidos, sino también con temas de alfabetización.


“En este período lo que hemos visto es una evolución de cómo se maneja la desinformación en el país en dos sentidos. Uno en términos de lenguaje, yo creo que eso es muy interesante. Nos apropiamos de lenguaje del meme, audio de whatsapp, de lo que se mueva más rápido en redes sociales para desinformar. Lo otro que cada más claro y que cada vez es más preocupante en términos de democracia es la sistematización de estas prácticas y el papel de operadores políticos dentro de esto”, señaló Arias.


Un caso que vale la pena recordar es el de Diario La Carta, el cual está ligado a protagonistas políticos, quienes a través de una página web crearon noticias falsas. En este caso la noticia señalaba que las autoridades de gobierno pedirían aumento del IVA de 13% a 15%.


Sin fuentes consultadas, la nota -firmada por Redacción- señalaba que el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial se habían reunido con el Gobierno para pedirle un aumento de la tasa del IVA. La noticia resultó ser completamente falsa.


El administrador del medio resultó ser "Grupo OBS Costa Rica" y la organización administradora "Comunicaciones OBS", que es una personería jurídica que según certificación del Registro Nacional, está registrada a nombre de Francisco Javier Prendas y de su hermano, el diputado de Nueva República, Jonathan Prendas.


Esta situación escaló a la Asamblea Legislativa donde hubo un debate reglado, el cual terminó con un enfrentamiento en el Plenario entre diputados oficialistas y de Nueva República, quienes se lanzaron diversas acusaciones.


Arias añadió también que la desinformación alimenta la polarización. “Durante estos casi dos años que llevamos monitoreando creo que hay una afectación en el sentido que cada vez es más difícil poder negociar en Costa Rica cualquier cosa. La discusión política durante este período ha estado fracturada y golpeada por la desinformación”.


Monitoreo de medios


Otra de las iniciativas que surgió en el 2018 fue Doble Check, la cual pretende llevarle el pulso a las informaciones falsas o engañosas en el discurso político o publicadas en medios de comunicación.


De acuerdo con el editor de Doble Check, Darío Chinchilla, las noticias falsas se han convertido en un peligro para la democracia, pues las personas necesitan información fiable para tomar decisiones todos los días. Además la confianza en las instituciones torna a minimizarse.


“En este caso en particular hay una erosión de las instituciones. Yo hablaba mucho de las instituciones formales, desde la electoral, el Poder Judicial, Asamblea Legislativa, Presidencia, etc. Todas esas instituciones son erosionadas por las noticias falsas en el sentido en que se generan dudas o teorías de la conspiración que rodean a estas instituciones y al final se termina minando la confianza que tiene la ciudadanía en estas instituciones”, destacó Chinchilla.


Señaló también que los medios de comunicación tradicionales e independientes se han ido minando con la generación de noticias falsas.


El editor considera que los medios de comunicación y las instituciones públicas deben trabajar con mayor cuidado y transparencia para así tener la confiabilidad de los ciudadanos. Además, ambos agentes tienen igual responsabilidad en la generación de noticias falsas.

“Yo estoy de acuerdo en que los medios y las mismas instituciones del Estado son responsables del mismo descreimiento de la gente en el sentido de que cada vez que fallan dicen que fallaron porque son corruptos, vendidos, etc. Hay vacíos de información que la gente llena correcta o incorrectamente pero que al final de cuentas están encausados por las fallas de las propias instituciones o medios de comunicación”, mencionó Chinchilla.


“Yo no diría que hay una cosa que pese más o menos. Sino que ya es difícil la gestión de la confianza en el discurso público. Ya hay muchos retos que de por sí tiene la confiabilidad en las instituciones democráticas dentro del discurso público, precisamente porque la gente tiene desconfianza o tiene posiciones encontradas respecto a políticas públicas. Si a ello le agregamos el tema de que hay agentes que están alimentando el tema del discurso público con informaciones exageradas, dudosas y falsas, nos pone el asunto más cuesta arriba y erosionan más la confianza”, agregó.


Factores que inciden


En el país existe el Colegio de Periodistas (Colper), el cual es un ente público no estatal integrado por profesionales en comunicación, cuya misión es “apoyar y fomentar el ejercicio profesional de los comunicadores, bajo principios éticos y de excelencia, que incida en el acceso a la información, la libertad de prensa y el fortalecimiento de la democracia”.


De acuerdo con el vicepresidente del Colper, José Luis Mora, existen varios factores que inciden en la propagación de noticias falsas, tales como las redes sociales, la educación tecnológica y la falta de regulación.


“Hay gente a la que le interesa que la gente esté confundida. Como dicen por ahí “en río revuelto, ganancia de pescadores”. Los cuadros políticos no se han esforzado en educar a la gente para saber interpretar la realidad que están viviendo. Nos falta mucha capacitación y educación”, criticó.


Mora externó que el Colegio está tomando acciones relacionadas con la educación para luchar contra las difusión de noticias falsas. Por ejemplo, la institución se encuentra trabajando con la PNUD, TSE e IPLEX en la elaboración de protocolos sobre ética para medios de comunicación, ciudadanía y estudiantado.


Además, realizaron una campaña y foros de discusión sobre las noticias falsas, y se han reunido con medios de comunicación para analizar este fenómeno. Según Mora, la institución ha recibido denuncias contra medios por producir noticias falsas; sin embargo, no tiene el dato sobre las sanciones que se han impuesto.


Durante este año, el Colegio ha recibido distintas críticas, debido a la publicación de informaciones plagiadas o con datos falsos. Las autoridades de la institución han señalado que se trata de errores “a medias”. Además, aseguran que existe una campaña para desbalancear la entidad.


El profesor e investigador de la Escuela de Comunicación Colectiva de la Universidad de Costa Rica, Carlos Sandoval, criticó el accionar del Colper en la mitigación de noticias falsas, pues asegura que, en general, “al Colegio de Periodistas le ha faltado entrar en la discusión de los medios de comunicación y el debate público. No es un actor en el debate acerca de la comunicación en Costa Rica”.


Sandoval agregó también que la falta de liderazgo del Colegio se debe al desinterés de varias generaciones de formar parte de la institución y así convertirse en agentes de cambio.


“El Colegio será bueno y tendrá un desempeño exitoso cuando todos y todas hagamos lo posible para que mejore”, finalizó.


Acciones para mitigar


Elodie Martínez, coordinadora de AFP Factual y AFP Checamos para América Latina visitó el país para exponer sobre las alternativas para mitigar el efecto de las noticias falsas en el panel "Periodismo y periodistas frente a las publicaciones de hechos falsos", de Punto y Aparte en el mes de noviembre.


Ante tal panorama, resulta necesario hacer una búsqueda de medidas para mitigar la proliferación de noticias falsas. Según el editor de Doble Check, Darío Chinchilla, existen soluciones “fáciles” en las que no cree como el castigo o el hecho de que menos personas (solo titulados) puedan publicar noticias.


En su criterio, el Estado y los medios de comunicación deberían actuar para disminuir el impacto de noticias falsas en la democracia.


Por ejemplo, el Estado debería ser más transparente y tener datos abiertos, pues es ampliamente criticado por periodistas el hecho de que muchas veces no existe acceso a la información.


Por otra parte, debe brindar educación a los ciudadanos, en este caso alfabetización mediática e informacional. “Que los jóvenes aprendan sobre cómo funcionan los medios, el discurso público; cómo acercarse a google e instagram; cuáles son las actitudes que hay que tener y las herramientas que se pueden utilizar en los medios de comunicación. Es importante que se incluya dentro del currículo formal del Ministerio de Educación Pública (MEP)”, mencionó Chinchilla.


Asimismo, los medios de comunicación deben ser más transparentes, rendir cuentas sobre los errores que cometen y mejorar su calidad.


“A los medios les toca tratar de fortalecer la credibilidad para que el público pueda tener algunas fuentes formales de información”, aseguró.


Por otra parte, la ciudadanía debería ser más crítica y preguntarse ¿quién da la información? ¿cuáles son las evidencias que le está dando? ¿qué dicen otros medios sobre el mismo tema?


En esa misma línea, el editor de No Coma Cuento, Gustavo Arias, recalcó que los operadores políticos también deben asumir su cuota de responsabilidad cada vez que difunden noticias falsas.


El vicepresidente del Colper señaló que no se deben crear leyes para castigar periodistas sino que se debe educar.


Finalmente, la ministra de Comunicación, Nancy Marín, destacó que el Gobierno está obligado a brindar información veraz y que deben existir canales permanentes de comunicación.